
Chomsky conversa sobre graves problemas de la sociedad y los medios de comunicación, así como el apropiamiento del poder por parte de la sociedad. Explica que, en Estados Unidos, si los medios se hubieran involucrado en un golpe de Estado, sus dueños hubieran sido ejecutados, frase que, al ser citada por un viceministro venezolano en 2009, causó una profunda controversia por parte de la oposición mediática de ese país.
